El Capo de Provincia venció al Sastre por 2-0, terminó el partido con dos jugadores más que el equipo uruguayo, que además sigue sin sumar puntos en el Grupo C de la Copa Sudamericana.
O’Higgins le pegó en los momentos justos a Boston River, que también supo de golpear con dureza, aunque para recibir tarjetas rojas en la fecha 3 del Grupo C de la Copa Sudamericana. Los celestes firmaron un 2-0 que los deja con esperanzas en el plano internacional.
El Capo de Provincia pegó prácticamente de inmediato. Y fue gracias a un jugador que recuperó su lugar en el equipo titular: el argentino Martín Sarrafiore, quien tomó la pelota en el costado izquierdo del ataque celeste. Fue hacia adentro.
Y sacudió con un zurdazo rasante que dejó literalmente clavado al piso a Bruno Antúnez, golero del equipo conocido como el Sastre en Uruguay. El “7” gritó con todo su lindo tanto en el estadio El Teniente. La escuadra de Lucas Bovaglio pudo extender la distancia en el marcador.
Pero Antúnez evitó que eso ocurriera. Ante un mano a mano con Bryan Rabello. Y un posterior débil remate de Francisco González, por ejemplo. Luego de la primera media hora, fue Omar Carabalí el que sacó bonos de figura en la noche rancagüina.
Ante un remate bombeado de Yair González, el portero chileno ecuatoriano se esforzó al máximo para desviar el balón al córner. Tuvo la ayuda del poste. Pero sin su intervención, probablemente era un golazo del ex jugador de Unión La Calera.
Francisco González puso el broche de oro de O’Higgins sobre Boston River
O’Higgins puso a trabajar al meta Antúnez desde temprano en el duelo que le ganaron a Boston River por la Copa Sudamericana. Y Francisco González firmó un golazo del Capo, aunque el inicio de la jugada la armaron entre Sarrafiore y Arnaldo Castillo.
El centrodelantero aguantó bien la pelota para Sarrafiore, quien le puso un pase espectacular a González. Al ex Newell’s no le quedó más que mandar la pelota dentro del arco y festejar el 2-0 junto a su compañero el “7”, la gran figura de la noche.
Sobre el final, Thiago Vecino dispuso de una ocasión generada por Martín Maturana, dos que entraron al mismo tiempo. El volante surgido en el semillero celeste habilitó al uruguayo, quien elevó su zurdazo. A dos minutos del tiempo regular, Bovaglio empezó a cuidar a sus mejores hombres.
Uno de los que salió fue el central zurdo Miguel Brizuela. Y el otro, Francisco González, imparable cada vez que encaró por la banda derecha. Quedaba muy poco para el pitazo cuando hubo otra roja: Jairo O’Neil, quien le dio una patada sin pelota a Maturana por sentirse canchereado. Una muestra de lo vivido por el cuadro rojiverde en suelo chileno. Así ganó O’Higgins. Y sigue soñando.
